riega la semilla espacial
nace ahora, y vive
muere y cenizas queda...
se enciende en un ardiente, enorme, rojo, azul y por momentos naranja fuego
sus llamaradas envuelven al ave como cobijandolo,
cotejo divino, plumas de oro, de cobre, de bronce, de plata enrarecidas por el fuego,
purificadas, enaltecidas,
se acerca, acechando la muerte, con su manto tenebroso, largo, sus pasos lentos, enlentecidos, silenciosos,
pienso - ¡qué ruidoso este silencio!
eterno, parece envolverme zamarrearme sin tocarme siquiera
el miedo no puede apoderarse de mi ser porque me siento en llamas,
extasiada, repleta, colmada, aún sin poder sentir que se avecina, sin poder discernir entre El Bien y El Mal, me dejo tomar por el fuego, quema, quema, oh!... que bien se siente, me toma, me entrego, lo tomo, lo elijo, me dejo caer, porque entiendo que no quiero otra cosa que caer,
caigo en las notas musicales más recónditas, en el centro de tu pecho, en mis fantasías te destrozo el pentagrama, en la realidad, la clave de sol se vuelve fa...
no me importa, el fuego casi me consume, me está tomando,
- ¡ miren todos cómo ardo!
arder...
las historias que vos contás, tienen finales felices, los míos en cambio, tienen fuego.
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